La oferta de canje de deuda que el Gobierno presentaría a los bonistas en default, no incluiría los pagos del cupón atado al Producto Bruto Interno (PBI) vencidos entre 2005 y 2007.
Esa posibilidad había comenzado a analizarse a mediados de diciembre pasado y se fortaleció a principios de enero cuando la deuda local comenzó a subir en los mercados. Pero ni la crisis política que generó el desplazamiento de Martín Redrado de la presidencia del BCRA por decreto, hizo que los funcionarios dieran marcha atrás e incluyeran el pago de los intereses vencidos entre 2005 y 2007.
Según el diario El Cronista Comercial, el Ministerio de Economía considera que cuando la oferta de canje se oficialice en marzo próximo, la situación del Central estará normalizada y los bonos volverán al valor que tenían antes de que se desatara el conflicto.
Desde que se inició el conflicto con Redrado, el valor de la oferta argentina cayó un 10 por ciento, acompañando el derrumbe de los títulos públicos, desde los 50 dólares por cada 100 que llegó a valer sin incluir los pagos que quedarían afuera.
Hernán Lorenzino, secretario de Finanzas y Adrián Cosentino, subsecretario de Financiamiento, se reunieron la semana pasada con bonistas minoristas en Italia y con grupos de inversores institucionales de Gran Bretaña, quienes les habrían transmitido su deseo de que la operación se realice de inmediato.
Esa reacción de los acreedores alentó a los funcionarios locales a avanzar con el canje de deuda por 20.000 millones de dólares, inclusive con una oferta peor que la que Argentina presentó en 2005.
Los bancos Barclays, Citi y Deutsche, que serán los encargados de presentar la oferta a los acreedores, habían propuesto emitir un bono Discount con una quita del 65 por ciento, lanzar otro con el que el Gobierno obtendría 1.000 millones de dólares en fondos frescos, el cupón de PBI con el pago que se realizó en diciembre de 2009 por el crecimiento de 2008, y un bono con el que se cubrirían los intereses caídos de los bonos Discount y el cupón PBI entre 2005 y 2007.
Pero los funcionarios del Palacio de Hacienda le introdujeron cambios como el recorte de los plazos de pago para los acreedores minoristas, que pasó de 7 a 3 años y la extensión del tiempo de duración de la oferta que para los institucionales sería de tres semanas.
Con la decisión de no incluir el pago de los intereses caídos entre 2005 y 2007, según datos oficiales la oferta perdería entre 3 y 3,5 dólares. Pero en el mercado estiman que la reducción sería de 6 dólares.
La decisión de la Casa Rosada generaría un ahorro de 1.500 millones de dólares en pagos futuros. Pero a pesar de eso, en el Gobierno consideran que la oferta se ubicará entre 48 y 50 dólares por cada 100.
Mientras tanto, la Secretaría de Finanzas sigue con los trámites ante los organismos reguladores de países europeos a la espera de la resolución final de la Securities and Exchange Commission (SEC) de Estados Unidos. La semana pasada terminaron de presentar la documentación en Luxemburgo e Italia y esta semana o a principios de la próxima, se realizarán los trámites en Japón. |